miércoles, 25 de julio de 2012

Las ciudades inteligentes son un sueño viable en Latinoamérica



Knowledge Economic City (KEC, o Ciudad del Conocimiento Económico), situada a pocos kilómetros de Medina en Arabia Saudita, es un proyecto nacido en 2006 en el que el gobierno ha invertido 7.000 millones de dólares y se está convirtiendo en un ejemplo para el mundo y en un centro de conocimiento, desarrollo económico y social.

Actualmente es uno de los mejores exponentes del concepto de ciudad inteligente en el planeta, diseñado para desarrollar el talento humano de sus ciudadanos y para posicionar a Arabia Saudita, históricamente dependiente del petróleo, en industrias del conocimiento. Al estar ‘terminada’ en 2020, se estima que generará más de 20.000 empleos, albergará unos 150.000 habitantes y contará con un parque tecnológico, un inmenso centro de negocios, amplias zonas educativas y científicas.



Por otro lado, ciudades como Songdo (Corea del Sur), son también un ejemplo de comunidad inteligente y conectada por su infraestructura y sus sistemas para organizar la vida de la ciudad y sus habitantes de una manera más eficiente.

¿Podríamos tener una ciudad de este tipo en Venezuela o Latinoamérica? Estos casos implican inversiones de muchos millones de dólares impensables en las economías de la región, y además se trata de ciudades creadas desde cero. Sin embargo, es posible transformar lo caótico en centros urbanos inteligentes y conectados.

No es una tarea fácil y ciertamente representa un esfuerzo titánico tanto para gobiernos nacionales y locales, como para la empresa privada y los propios ciudadanos, pero los beneficios que representa esta evolución, tanto económicos como sociales y culturales, son de tal magnitud que las sociedades deben aceptar el desafío.

Un esfuerzo de todos

Algunas ciudades de la región ya están dando el paso. Unas, como Sao Paulo y Rio de Janeiro, aprovechan ser la sede de grandes eventos mundiales para dar grandes pasos en pro de ‘aumentar su cociente intelectual’.

Si bien en ciertas realidades se torna casi imposible transformar ciudades radicalmente, debemos fijarnos en ejemplos como los de Guayaquil y Quito (en Ecuador), que ya han avanzado en interconectar e implementar tecnología en sus sistemas de transporte, seguridad, salud y educación.

En tanto, Cisco trabaja con gobiernos nacionales y locales alrededor del mundo para ayudar en la transformación de ciudades por medio de la tecnología en varias regiones, incluida Latinoamérica. La compañía cree que la transformación de las grandes ciudades en inteligentes –y sostenibles– no solo las beneficiará a ellas mismas y a sus habitantes, sino también a los países de los que ellas hacen parte y al planeta en general. Es así como el esfuerzo en conjunto (Gobierno y empresa privada) cobra un significado importante.

La situación en las ciudades no es fácil y algunas cifras muestran que ser interconectadas e inteligentes, más que una opción, será una obligación para que las grandes ciudades logren un balance de lo económico, lo social y lo ambiental.

Enfrentemos realidades

- El mundo vive un cambio dramático: de los 7.200 millones de habitantes, 52% hoy se concentran más en ciudades que en zonas rurales.

- En Venezuela el porcentaje es mucho mayor: según el INE (Instituto Nacional de Estadística), en los resultados del Censo 2011, en las ciudades habita alrededor del 70% de la población, distribuida en seis ciudades que aglomeran más de 1.000.000 de habitantes. Entre ellas: Caracas, Maracaibo, Barquisimeto, Valencia, Maracay y Puerto La Cruz.

- Para 2050, por lo menos 100 nuevas ciudades superarán el millón de habitantes.

- El impacto ecológico de las ciudades en el mundo será cada vez mayor. Hoy, las ciudades consumen el 75% de energía del planeta y generan el 80% de emisiones de gases que contaminan la atmósfera.

Conociendo la ciudad inteligente

Cisco ve una ciudad inteligente aquella que tiene una infraestructura tecnológica y de comunicaciones común para enfrentar, con soluciones avanzadas, frentes como la seguridad ciudadana, el gobierno, los retos del transporte, la salud, la educación, los servicios públicos, los mecanismos de emergencia y las edificaciones, en la que gobiernos, entidades y empresas son más eficientes y los ciudadanos pueden elevar su calidad de vida.

Seguridad. Control en calles y sitios públicos, especialmente con altas concentraciones (estadios, teatros y plazas de conciertos), a través de cámaras de video capaces de detectar rostros, patrones de comportamiento sospechosos o anormales. Además, se necesita de un manejo centralizado de la información de identificación de ciudadanos, y sistemas de información interconectados para las autoridades.

Gobierno y administración pública. Todas las entidades públicas deben estar interconectadas, para estar en capacidad de acceder a la información de forma oportuna, colaborar más eficientemente, ser más transparentes y brindar mayor equidad a la población mediante mejores servicios de gobierno.

Transporte. Definitivamente ésta es una prioridad. En este sentido, el sistema de tráfico inteligente permite mejorar el flujo vehicular orientando a los conductores para que mediante sistemas de información, accesibles desde teléfonos y dispositivos móviles, puedan cambiar sus rutas oportunamente.
Sistemas de cámaras aéreas son útiles para para ver y analizar el tráfico, información que se envía en línea a los semáforos IP para lograr un balance inteligente. En algunos sitios, como aeropuertos y estaciones de metros, se podrían implementar circuitos de televisión que brinden información relevante a los ciudadanos y también puedan ser usados en esquema de emergencias.

Salud. La telemedicina debe ser un propósito nacional y de los gobiernos de las ciudades, pues permitiría dar más cobertura y eficiencia a citas médicas y diagnósticos, democratizaría los servicios y daría paso a sistemas de información interconectados, así los datos de los pacientes estarían disponibles en cualquier centro médico, brindando servicios más eficientes y oportunos.

Educación. Instituciones educativas públicas y bibliotecas interconectadas, aulas virtuales inteligentes e incluso aulas móviles, son características de ciudades inteligentes. Es un objetivo educar en la adopción tecnológica y en el aprovechamiento de todos los servicios con apoyo de las TIC.

Servicios públicos. Las ‘smart grids’ o redes de distribución inteligentes de electricidad, agua y gas natural permiten administrar eficientemente cada servicio, al estar conectadas a medidores IP es posible tener un mejor control sobre posibles fugas, robos o potenciales accidentes.

Mecanismos de emergencia. Al haber una infraestructura de comunicaciones y sistemas interconectados entre gobierno, entidades públicas y  autoridades, las ciudades pueden atender más coordinadamente emergencias, reaccionar con mayor eficiencia a tragedias, y salvar vidas.

Edificaciones inteligentes. Las ciudades inteligentes tienen políticas claras con respecto a sus construcciones, desde centros comerciales hasta oficinas y viviendas. Un gran número de edificaciones de este tipo se traduce en ahorros inmensos de energía y agua, menores emisiones de gases, manejo más adecuado de las basuras y muchas otras ventajas.

Hacia las ciudades inteligentes en Venezuela

Si bien nuestro país ha dado algunos pasos en pro de esta tendencia, mandatarios locales así como los gobiernos nacionales deben impulsar este concepto, colocar la “primera piedra” con proyectos piloto –no necesariamente en las ciudades más grandes– y tomar en serio los proyectos de ciudades inteligentes.

Iniciativas como el intercambio de buenas prácticas digitales, foco principal del Encuentro Nacional de Ciudades Digitales e Inteligentes del Municipio Chacao, son escenarios que hay que aprovechar para ir reduciendo la brecha que nos margina de ese sueño posible. Para esto, es imperante transformar las ciudades, sus economías y el medio ambiente, y así brindar mejor calidad de vida y bienestar a sus habitantes.

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